domingo, 8 de mayo de 2011

La Forma Más Sana de Adelgazar

Existen muchas creencias erróneas en torno a las dietas adelgazantes y a menudo se desconoce cómo afectan al organismo. Resolvemos 15 dudas muy extendidas sobre la mejor forma de perder peso.


Desde hace varias décadas, adelgazar es un reto para una parte notable de la población en los países desarrollados. En algunos casos lo motiva la voluntad de cuidar la salud pero en otros se trata de una simple cuestión estética. Sea como sea, el deseo de adelgazar es un tema que siempre suscita interés, y más en primavera. El deseo por adelgazar ha generado múltiples fórmulas dietéticas y teorías, y a su vez un montón de falsos mitos que año tras año se van repitiendo. De nada sirve que los especialistas adviertan de la necesidad de adelgazar de forma sana: se siguen cometiendo las más indeseables maniobras para perder peso. Para evitarlo es fundamental conocer algunos de los malentendidos más populares sobre este tema. Adelgazar es importante cuando es necesario pero hay saber qué ideas deben desterrarse al respecto. Veamos algunas de las afirmaciones que siguen ejerciendo una notable influencia a pesar de no estar fundadas, junto a las claves para adelgazar con salud.

La forma sana de perder peso rápido

Imaginemos que nos sobran 3 o 4 kg y queremos perderlos en un par de semanas por un motivo especial. Lo ideal es perder 0,5-1 kg a la semana, pero si se necesita algo más rápido hay que intentar al menos perjudicar lo mínimo a la salud. Siguiendo unos simples consejos se puede adelgazar de forma notable en pocos días:

Minimizar la dosis de grasas e hidratos de carbono (reducir el aceite a 3 o 4 cucharadas al día y los farináceos, a 50 g de pan integral al día). El resto: verduras, ensaladas, huevos, pescado y carne magros, y cocinados con un mínimo de grasas.

Beber abundante agua como único líquido. Usar poquísima sal. Tomar dos piezas de fruta al día.

Hacer ejercicio aeróbico una hora al día, que haga sudar y «quemar» calorías.

Ventajas e inconvenientes de las dietas hiperproteicas

No son nada nuevo pero están de moda. Se trata de dietas que prescriben poquísimas grasas, una dosis de proteínas superior a la normal y casi nada de hidratos de carbono. Resultan efectivas pero no siempre inocuas.

Las dietas adelgazantes que apenas aportan hidratos de carbono, y sobre todo las que los eliminan por completo, provocan que el organismo tenga que recurrir rápidamente a los depósitos grasos para la obtención de glucosa y energía. Por supuesto, producen una disminución de la grasa corporal y, por tanto, un adelgazamiento. Esto en principio parece una solución fácil a cualquier sobrepeso. Pero tiene sus puntos conflictivos.

A favor de estas dietas se puede decir que producen una pérdida rápida de grasa y peso incluso en personas a las que resulta muy difícil adelgazar. Por otra parte, son relativamente fáciles de llevar si se siguen las instrucciones y se toman los
suplementos indicados.

En contra de este tipo de dietas, es importante destacar que el organismo sufre una agresión. No disponer de hidratos de carbono constituye un estrés para el cuerpo, que a la larga puede producir sobrecarga en el hígado y el riñón, y requiere un control médico continuado. Sobre todo si se entra mucho tiempo en «cetosis», el estado metabólico en que se crean cuerpos cetónicos a partir de las grasas debido a la carencia de hidratos de carbono. Dichas sustancias son en cierta forma «tóxicas» para el cuerpo, que se ha de encargar de eliminarlas.

Por supuesto, existen dietas muy distintas. En algunas no se entra nunca en cetosis porque se mantiene siempre cierto aporte de hidratos de carbono (pasta, arroz, pan, fruta…). Estas resultan menos perniciosas. Otras, en cambio, basan su efectividad justamente en la producción de cetosis en el cuerpo para provocar la disminución de los depósitos grasos. Se trata de formas efectivas de perder peso pero no las más recomendables. Deberían reservarse para casos en que la dieta hipocalórica convencional no funciona y hay un notable exceso de peso.

Dra. Magda Carlas (nutricionista)

No hay comentarios:

Publicar un comentario